Empoderamiento contra el acoso y mucho más…

Arranca el blog de Empowerup, en el cual hablaremos sobre el acoso escolar o bullying, acoso sexual, violencia de género, etc. y todo lo relacionado con ello, pero lo haremos en positivo. Es decir, más que centrarnos en las causas y las consecuencias negativas, que ya son descritas en muchos otros blogs y webs, pondremos énfasis en cómo afrontarlo y cómo prevenirlo. Para ello, os proporcionaremos guías de actuación y educativas basadas en la inteligencia emocional, habilidades sociales, gestión emocional, etc. dirigidas a madres y padres, a chicos y chicas que estén sufriendo o puedan sufrir bullying, y a personas adultas que necesiten herramientas internas y externas para afrontar o prevenir el acoso.

La idea es que todo esto no sirva únicamente para superar este obstáculo vital, sino para gestionar con entereza cualquier otro que podamos encontrar a lo largo de nuestra vida, o simplemente para lograr un mayor bienestar y crecer como personas.

Recuerda: no podemos controlar el exterior, pero sí podemos controlar nuestro interior: pensamientos, emociones y actitudes que condicionan nuestros actos. Nadie dice que sea fácil, pero se puede aprender y… ¡vale la pena! Porque este aprendizaje puede marcar:

Barco con tormenta al fondo
Foto de Johannes Plenio en Pexels

La diferencia entre sentir que vamos a la deriva zarandeados por la circunstancias sin que podamos hacer nada para enderezar el barco o, que aunque estemos en el ojo del huracán, somos capaces de conservar el control y llegar a buen puerto…

…la diferencia entre percibir los obstáculos de la vida como catástrofes sin remedio o como desafíos que acabaremos superando para después ser un poco más fuertes y un poco más sabios/as.

Hay al menos cuatro pilares que marcan esta diferencia:

Una autoestima sana

Las personas con una buena autoestima no se creen mejores que los demás; eso es narcisismo. Pero son conscientes de sus fortalezas y las utilizan para lograr sus objetivos. Se saben capaces.

Inteligencia emocional

Es la capacidad de identificar, sentir y aceptar las emociones propias y ajenas, canalizarlas y relacionarse así de una forma sana con uno/a mismo/a y con los demás.

Habilidades sociales

Son habilidades necesarias para las relaciones sociales. Sirven para entablar una conversación o iniciar relaciones, pero también para poner límites a los demás y hacerse respetar. Las más importantes son la empatía y la asertividad.

Gestión emocional

Una persona que gestiona eficientemente sus emociones es capaz de aceptarlas y canalizarlas mediante actividades intelectuales (por ejemplo, escribir un diario o relatos), artísticas (pintar, esculpir, fotografía…) o físicas (pasear, nadar, correr, practicar Yoga, artes marciales…).

Pero cuidado, es importante no confundir gestionar con reprimir. Reprimir una emoción puede ser tan devastador como dejarla salir sin control.

Cabeza de un lobo
Foto de Steve en Pexels

Una emoción es como un animal salvaje: si lo acorralas, se vuelve peligroso. La clave es identificarla, sentirla y hacer algo con ella para que se manifieste de forma controlada.

No os preocupéis, hablaremos ampliamente de esto.

Estos cuatro pilares están relacionados y se solapan en algunos aspectos, sobre todo el social.

La buena noticia es que mejoran con el entrenamiento. Aunque tengamos una determinada personalidad que debemos respetar, tenemos un margen de maniobra amplio. Nuestro cerebro es plástico, cambia de acuerdo con nuestras experiencias, nuestras percepciones, nuestra actividad física e intelectual…

No estamos totalmente determinados por nuestro nacimiento o por la educación que hayamos recibido. Estas influencias nos marcarán para toda la vida, pero nuestra voluntad de crecer y mejorar es todavía más fuerte.

Aquí te dejo una cita que ilustra esta idea:

La vida es dura, pero también lo eres tú

Stephanie Bennett Henry

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